Sedación

Todos aceptamos que la mayoría de los niños puede recibir tratamiento dental en una consulta de odontopediatría sin necesidad de usar fármacos.
Sin embargo, algunos niños requieren otra aproximación al tratamiento. En EE.UU. del 1 al 20% de los niños tratados necesitan sedación. Los niños no son adultos en pequeño. No siempre son capaces de ser pacientes y cooperadores durante el tratamiento.

La mayoría de las veces los niños llegan a la consulta de odontopediatría necesitando un tratamiento en varias piezas dentales, con molestias o que han tenido ya una experiencia previa negativa en otras clínicas. La sedación puede ofrecer una vía alternativa y efectiva para facilitar el tratamiento en aquellos niños ansiosos o con miedo.

Fíjate en las siguientes situaciones a ver si es lo que le ocurre a tu hijo:

  • Tratar la boca de tu hijo se ha convertido en un problema porque no deja o no abre la boca.
  • Has ido ya a cinco clínicas dentales y te has ido de ellas enfadada con a tu hijo.
  • Tu hijo lleva ya dos días nervioso porque sabe que va a ir de nuevo a un dentista
  • Has estado dos horas en el dentista y no ha habido forma de mirarle la boca
  • Le han hecho daño a tu hijo al tratarlo
  • Le da miedo a tu hijo el dentista
  • Tienes cita cada 15 días en el dentista para que se “familiarice” con el sillón
  • Se portó fenomenal en la primera visita y después no ha dejado
  • Le han puesto anestesia y después no ha habido forma de seguir
  • Hay que quitar una muela y no se sienta en la silla
  • Nunca ha ido al dentista y no sabes cómo va a reaccionar
  • Te han dicho que es muy pequeño y no se puede hacer nada hasta los 6 años
  • Te han dicho que la única solución para tratar a tu hijo es con anestesia general
  • Al entrar en la clínica ya está poniendo la mano sobre la boca

Nosotros tenemos la solución para todos estos niños.


Ofrecemos hacer todo el tratamiento en una sola sesión, de forma cómoda y bien hecha.

Es importante que conozcais que hay varios tipos de sedación. Nosotros usamos varias: sedación oral, sedación inhalatoria con óxido nitroso y sedación consciente intravenosa. La práctica en odontología infantil me ha demostrado que hay niños que no pueden o no quieren dejarse tratar.

El uso del óxido nitroso o gas de la risa se usa de forma efectiva durante estos tratamientos con mascarilla

El objetivo final es eliminar el miedo y el dolor durante el tratamiento.

Son muy pocas las clínicas en España dotadas de material y personal que puedan desarrollar una sedación en odontopediatría de forma habitual, como cualquier otra actividad dentro de la clínica.

Cuando el procedimiento oral que se realiza es más agresivo que una simple exploración, la única opción que tienen muchos dentistas es realizar su proceso en un hospital, con las incomodidades que ello conlleva sobre todo para el equipo quirúrgico, así como el incremento de costes.

Por supuesto, la unidad que mantenemos de Sedación en la clínica está dotada con todos los estándares necesarios para asegurar la correcta realización del tratamiento, y posee todas los permisos sanitarios para esta actividad.

¿Es igual la sedación en niños que en adultos?

Es completamente distinta.
Mucho más difícil en niños que en adultos, puesto que en niños la hago en aquellos que no se dejan tratar.
En adultos la sedación se realiza para relajarse y tener comodidad durante el tratamiento. Se ofrece en tratamientos complejos y largos como implantes o cirugías, y el adulto es capaz de comprender que se hace para no sentir nada.

¿Todos los niños necesitan sedación?

Por supuesto que no, dependerá en gran medida de la colaboración que se obtiene por parte del paciente. Mi trabajo es darle a cada niño la técnica que necesita, y que la experiencia sea buena, con o sin sedación, con o sin anestesia, pero siempre sin forzar ni agarrar a un niño.

¿Qué ventajas se obtienen?

Tranquilidad y confort.
Relajación completa.
Seguridad.
Tiempo de trabajo suficiente para poder hacerlo perfecto.
Recuperación en un tiempo razonable.

¿Son técnicas seguras?

Son técnicas altamente seguras. Con la monitorización del paciente y de las dosis de fármacos empleadas podemos considerar que los riesgos son mínimos.

¿Qué efectos secundarios tienen?

Depende de cada niño, y desaparecen después de la suspensión de los fármacos. Puede haber: euforia, sueño náusea, vómito, visión doble, etc.

¿Se usa el gas de la risa u óxido nitroso con mascarilla?

Sí, en muchos casos se usa, dependerá de la valoración diagnóstica que se realice.

Todas las preguntas relacionadas con el tema de sedación pueden ser aclaradas en la clínica por parte del Dr. Fco. Tomás Manzano Rodríguez.